A veces vuelvo a Venecia como en esta mañana, y me veo caminando bajo la lluvia por la calle principal del Lido. La luz intensa color azul que todo lo inunda, el agua del mar turquesa y la profunda belleza de sus canales; los gondoleros bellísimos, fornidos y vestidos de negro.
Tomo el "vaporetto" y escucho la voz del guardia anunciando que llegamos a una estación; los turistas maravillados, los disfrazados de carnaval, y mis manos sosteniendo el paraguas, haciendo malabarismos entre la camara de fotos y el guante de lana que me protege del frío.
Vuelvo a Venecia esta mañana en el "flecchiarossa" en medio del mar, una vía increíble, me bajo en la estación poblada de turistas y soy una mas con mi mochila,mi moleskine y mis sueños. No importa la edad, soy joven y vieja, antes y después en Venecia cumpliendo un sueño perdiéndome por el gran canal de una de las ciudades mas hermosas del mundo.
El recuerdo es, entonces, el presente, y la vida la eternidad.

